Este fin de semana pasado hemos participado en el primer concurso de pesca de la temporada en Fayón.
El resultado ha sido una gran y desmoralizadora PORRA. Solo nos salvamos por una lucioperca que sacó Paquito en 12 horas de concurso.... es que ni los vimos.
Es bastante frustrante, y lo jodido es que no sabemos encontrar la fórmula mágica, ni por internet ni leyendo libros ni revistas, ni utilizando diferentes tipos de señuelo, ni na de na. Siempre pescan los mismos.
En abril las aguas están todavía frías y estos peces, hasta que no llegan las calores, se comportan.... vamos que no sabemos cómo se comportan.
A mí que me conocéis, que sabéis que siempre intento buscar las razones y las soluciones a las cosas, cada vez que hacemos porra intentándolo todo la moral me cae por los suelos. Esto es un querer y no poder, no sé si me entendéis.
He pensado en todo, en seguir a los que pescan y espiarlos, en bucear todo el pantano para localizar a los peces, en .... mil cosas.
Es como tener hambre y no poder comer, los peces están pero no se ven, además la gente no suelta ni prenda, y si oyes algo tampoco te lo puedes creer.
Este desánimo lo tenemos cada vez que no pescamos pero, con el paso de los días, acercándose el nuevo concurso, la adrenalina nos devuelve la fe, porque por mis guegos tenemos que sacar un bass de más de 2 kilos, en Fayón, porque en alguna balseta ya lo hemos sacado.
Bueno, después de contaros mis vivencias y mis pensamientos (Paco piensa lo mismo), os pongo unas fotos para la posteridad.
Este si que pescó.
Lo tenemos que conseguir.....
Juanrra & Paco.